la voz de la cometa
Erótica
Manuel Lozano
Alpujarra
Relatos
Poemas
Noticias
Foro
AUTORES QUE HABLAN EN LA VOZ

Efectos Secundarios

   

1. Mi ideal del amor el horror.
2.  No me responden los ojos
3.  Todos los placeres son farmacéuticos
4.  Todos los museos son pornográficos
5.  Ganas de dormir. No puedo dormir ,

6   Síndrome Krueger hasta el amanecer
7.   Problemas musculares:  Ataxia
8.   Un precipicio entre tu y yo
9.  Para vivir feliz vivir oculto

10. En caso de dudas consulte a su médico
             Ahora mi mirada es más profunda

Fetichismo

Tengo tu apariencia,

La semiótica  del torcido vicio.

Tengo tus ídolos,

tantos ídolos,

que caen enfermos

Y sobre mi corona se apagan.

Tengo apenas tus palabras,

que  son mi herencia,

mi resplandor y mi castigo.

Tengo tu ropa

que finge tu olor, tu carne.

Que son lienzos que el placer ocultan

Y en la  noche arden.

Tengo también tu cama

donde duermo abierto a mi desgracia,

entregado a este espejismo insobornable

como un reino hacia

la perversión repartido.

Tengo tu fe,

tanta fe.

 

 

 

 

 

Sin Transformación

Sin transformación

yo soy un varón

y  no es mentir

sino solo travestir,                  
porque sin afectación

Yo soy Chevalier de Eón.


Al abrir el placard desafío al azar,
con mi pequeño pantalón
tiento a  la noche

con encantos de garzón.


¡No admito se cuestione mi resolución!.


El icono es clase, pero él me dijo:
solo el camaleón es distinción”.

 

 

Niño

Es mi herida de un modo irremediable,

Asoma su rostro y ya le temo.

Su verdad me despierta;

Me grita: debes arder algún día

Pero yo no puedo despertar y comenzar a apagar mi sed,

de una vez y para siempre.

Después de tantos años de fatigada continencia,

de ocultas tardes  entre los árboles

Viéndote jugar, reír.

Descubriendo que tocabas en mí

otros sentidos aún más secretos.

Es mi amor

Tan terrible y ardiente,

Tan sucio y abundante,

Que implora, y a mi cuerpo se ata.

En húmedos deseos se revela,

Y surcado de corrientes,

Se tuerce, se retracta y se niega.

Soy esclavo de mi propia caverna

Que es oscuridad, que es siempre

El destierro desde donde cada noche te sueño,

Callando derramando mi fruto entre las sombras.

Ahora roto está mi secreto

Y lo pienso y no cede

Como un animal me   arrastra

Me hace miserable hasta la muerte.

Hoy podría entrar

Cuando quisieras a mi casa,

Yo cerraría la puerta

cansada ya de sostener

este triste imperio.

Y desnudarte, y desnudarme

Para mostrarte las huellas

de todas mis noches,

Con un dolor muy viejo

Con un perdón muy nuevo

y desconocer la normalidad dulcemente.

 

Mi  mano

¿ Qué diremos de ti?

¿ Por qué guías incansables los rebaños de mi cuerpo?

¿ Y de mí?,

Que no logro prescindir de tu leal servicio.

¿ Quién fue el primero que vació el pacer sobre  sí mismo?

Yo nunca he visto a Dios,

Sin embargo,

en mi espejo te he visto a ti,

Descendiendo,

malogrando mi raíz inclinada hacia el deseo,

En medio de una noche interminable,

Alternada de gemidos y silencios,

apretando  los órganos,

Soberana de un sitio ya conocido.

Cuando muero de hambre

sobre la cama vacía y estrecha

Eres tú mi única amiga,

Que me divierte con su mueca tonta

pero inmensa.

Eres mi amante  verdadera,

En ti descanso y reclino mi pobreza.

Vienes a mi arca,

al  ardiente recinto donde guardo,

Y en ese artificio que es solo y es oscuro

trepamos juntos  a mi cumbre.

Torpes se tornan allí las palabras

Solo el movimiento es el  lenguaje,

ese que no turba

sino   más turba.

Se instala  un santuario

donde mi triste sexo iluminas.

 

 

 

 

Tu Sexo

Tu sexo es una jirafa
creciéndome en el cráneo
beso incrustado

sobre mis axilas
recién afeitadas.
Malabarista precioso

que por la salida ingresa

cuando la entrada no consigue.
Encaminas tu tallo hasta mi boca,
donde se indaga en el sabor
donde algo se tuerce.
Imagino un río iluminándome el rostro.

Magdaleno Convexo

Él desconoce mis propósitos,

Ignora la desgracia de este siervo.

Toca a mi puerta y me dice:

“ Cobarde  ¿ Por qué lloras?”

Y yo enflaquecido sobre mi cama le respondo:

“ Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde le han puesto “.

Abro los ojos en negro,

siento el error que me persigue,

que nos persigue

y nos quiere nuevos.

Frente a mí sus manos agujereadas

sosteniendo la luz a la entrada del túnel

y su voz  advirtiéndome:

“ No me toques, porque aún no he subido a mi Padre,

y a vuestro Padre, más ve a los otros  y diles:

Subo a mi Padre, y a vuestro Padre, a mi Dios  y a vuestro Dios

 

 

Mi Perro

Mi perro me persigue

A todas horas ladra.

De mí se ríe.

Mi perro me seduce

Hace girar mis ciencias

con su cola.

Luego llega arrastrándose

Incendiando el suelo

con un extraño líquido.

Mi perro me convierte

Somos como una sola  gran cabeza

que contempla su propia  imagen

desde adentro.

Mi perro me enamora

Soñamos el mismo sueño

largamente unidos.

 


Otras obras del autor

 

©Revista Literaria 1999-2004-I.S.S.N.:1576-8236-Internet I.S.S.N.: 1576-8228     contador