cometa
Suscríbase escribiéndonos aquí
diariovoz es un grupo independiente
La revista profesional online para usuarios amantes de la literatura -
ESCUELA DE ESCRITURA
UN DÍA DE NIEVE EN ALMERÍA
escuela
Esta Escuela cuenta con talleres de enseñanza de escritura dirigidos por Daniel Saavedra. Aconsejo que se pasen por la página. Siempre tiene al día todos los eventos más importantes de concursos de todo tipo, así como talleres muy importantes de lectura y escritura. Más datos a: Daniel Saavedra Aguirre Responsable de Comunicación - Escuela de Escritores http://www.escueladeescritores.com daniel@escueladeescritores.com

Almería2005

elistasFantasía en elistas.net

en directo para tí... te esperamos

ANTONIO OREJUDO en CANDIL RADIO - La CAFETERA


  • ® AERED.NET
  • ANDALUCIA EN LA RED, S.C
  • LA CALA DEL MORAL (Málaga)
  • Tlf. 952404246
  • Fax 952978057

la escalera burlona

                                                                         

                                                                      Gritaban las escaleras:       

                                                                     oh ¡oh,¡ oh¡                                                          

                    ¡ja, ja, ja,!   ¡ no subiréis!

¡impediré el paso!.  Tenéis una forma que no me gusta.

¡Cuando cambies de color y de forma me lo pensaré.!.

¡jo, jo, jo.!

 

Reía la escalera. Se burlaba con voz en off y asustaba hasta las paredes de la casa. Me desperté empapada en un sudor frío, sintiendo un gran alivio al comprobar que sólo había sido un sueño. La camiseta, estaba pegada a mi piel dándome la sensación de una corriente de aire fría que necesitaba con urgencia quitar de mi cuerpo, de mi piel. Encaminé mis pasos indecisos por la oscura habitación hasta el baño más próximo. Me di una ducha saboreando el momento, por la sensación de paz y sosiego que me daba el agua caliente. Estuve así un buen rato, hasta que el agua empezó a dar señales de fría por la poca fuerza que le quedaba al gas butano que me estaba dando tanta vida en ese momento.

Cerré la luz detrás de mi a sabiendas de que no necesitaba encender ninguna luz más hasta llegar al dormitorio, tres habitaciones más al norte de la enorme casa que mis padres me habían dado como  herencia.

Aún estaban las sábanas con esa humedad del que ha pasado una gripe con fiebre alta. El espejo me dio el reflejo de mi cuerpo desnudo recordándome lo que acababa de pasar. Abrí el armario de madera de olivo, cogí la camisa de viscosa haciendo dibujos de ramas y hojas de otoño que al contacto con mi piel me hizo sonreír.

No hay. Efectivamente. Las sábanas de esta cama estaban en el arca que había en el salón comedor del piso inferior, pero no bajaría por nada del mundo. Estiré la manta hacia atrás, y con el secador de pelo traté de airear las sábanas. Sentí gran alivio con aquella solución. No quería enfrentar mi pensamiento con aquella escalera de caracol.

No. No bajaría hasta que el sol iluminara bien todos y cada uno de los rincones de aquella casa. Lo había visto morir con mis propios ojos, sólo unas horas antes. Unas horas que me habían parecido una eternidad.

Entre la gente, en aquél grande e inmenso escenario, cuchillo en mano; una mano de dedos suaves, largos, finos, bellísimos................

Google

contador -- Noticias -- Arte -- Galería -- De tapeo -- Nuestro Foro -- Prensa-- Comentarios--