Los decorativos frutos comestibles, las blancas flores de embriagador aroma, y las brillantes hojas perennes son las características que han hecho de los cítricos las plantas de interior y de maceta más preciadas. Como es natural, para el cultivo en una ventana o en espacios muy limitados sólo entran en consideración las ediciones en miniatura del clan de los cítricos, que no llegan a sobrepasar el metro o los dos metros de altura como máximo.  Los más conocidos son: Citrus microcarpus o su sinónimo Citrus mitis, Fortunella japonica, y el calamondín, que es un cruzamiento entre Citrus y Fortunella

FLORACION: Flores  y frutos suelen aparecer durante todo el año al mismo tiempo. Los frutos se mantienen semanas e incluso meses

FAMILIA: Rutáceas.
ORIGEN: Suroeste de Asia.
SITUACION: Todo el año en sitio muy claro a soleado. Lo mejor es sacar la planta al exterior en verano, en un lugar caliente y resguardado. En invierno deberá estar  a una temperatura de 15  a 18º C.
RIEGO Y ABONADO: Regar copiosamente desde la primavera al otoño. Evitar a toda costa el agua caliza. Echar muy poco agua  en invierno. Abonar cada semana desde marzo a agosto, en bajas dosis.
OTROS CUIDADOS: Rociar a menudo. Trasplantar cuando el cepellón esté repleto de raíces. Utilizar mantillo T, SCT 2 o limo de jardín. Cortar los tallos lo menos posible.
MULTIPLICACION: Por esquejes, en un multiplicador calentable. Es muy difícil conseguir que arraiguen. 
PARASITOS Y ENFERMEDADES: Caspillas, arañas rojas y clorosis por agua de riego demasiado caliza.

Fotografías de Beires y su entorno realizadas por

Maribel Cerezuela