|
Como
un montón de besos.
Se
llamaba, ¡que más da!.... La mujer de la sonrisa de piedra. Fue en el café del
bar "nunca olvidar".
Y
sin más, detrás de aquella barra, mi corazón sin equipaje se prepara para emigrar.
Tantas las ideas y un solo destino, y el humo de tabaco como niebla densa destruye
el camino, y me guío con mi brújula, mi corazón...
Y
como cuando el mar azota las rocas sin restricción, encontré tu dulce melancolía,
que no te hacia mas triste sino mas yo. Donde empieza el amor, pidiendo un bourbon
con agua, con una de hielo. Y mi vida se centra en liquido anestesiante, cada
sorbo mas tú, pero menos yo..
Luego todo se basara en sueños, y me iré hacia la estación donde no existe revisor,
y las vías hace tiempo que están muertas, lamentando una noche mas, el no haberme
atrevido a confesar, y juntando este papel, junto a las demás cartas que te escribí,
y que nunca me atreveré a mandarte, se me acaba el amor, quedándose en un montón
de besos, que nunca recibirás.
Sergio
28 Diciembre 2002 ©si
quieren conocer más autores
|