|
"La versión beta".- Por Falco (alias Pedro G. Rodríguez) Daphne mantuvo una gran actividad onírica anoche. Soñó con su amor de adolescente, la versión beta del amigo que puntualmente le llama a las nueve para regalarle un ramito de palabras. Esta versión es más madura, más pulida y hasta se podría decir que es un verdadero erudito en las artes, con opciones de multimedia incluídas que compensa la falta de pantalla con descripciones tan exactas que forman imágenes en el aire. Este modelo upgraded es además el confidente que esperó durante 20 largos años, pues aunque muchos vinieron a prestarle su oído, no todos incluyeron la sinceridad en el intento y más temprano que tarde se descubrió que solo querían deleitarse con las sinuosidades de su hermosa anatomía. Su amigo en cambio, aparte de hacer eso mismo era el único que entendía a la perfección el lenguaje de programación de su sistema y contaba también con una base de datos especial, con información clasificada de su época moza que tan gratos recuerdos le trae. Con este nuevo aliado se puede decir que ahora es casi totalmente feliz, con unos niños que aman su amor y su espíritu, y un esposo trabajador que la quiere mucho, como a su joya más preciada, como el trofeo de bateo que nunca ganó. En las noches, para redondear la felicidad del día, Daphne vuelve a soñar e irónicamente se refugia en los brazos de aquella versión beta, menos madura, menos pulida pero ciertamente más ejecutable, aún en este mundo al que entró por la puerta de una siesta. A pocos centímetros, su esposo la ve sonreír y piensa: " Está soñando conmigo". |